Solidaridad con organizaciones y activistas defensoras de derechos humanos LGBTI de Brasil sobre la violación y amenazas a la democracia

 


La Red Iberoamericana de Educación LGBTI (RIE-LGBTI), plataforma de organizaciones, que desde el 2010 trabaja por la promoción y el respeto de los Derechos Humanos de personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales en el ámbito educativo, contribuyendo a prevenir y eliminar todas las formas de discriminación basadas en la orientación sexual, identidad de género, expresión de género y características sexuales en las aulas de los países de Iberoamérica; vemos con gran preocupación las violaciones a los derechos humanos y amenazas a la democracia en Brasil.

Llama nuestra atención los resultados de un proceso electoral marcado por una profunda polarización basado en el miedo, en el discurso de odio y las amenazas xenófobas, misóginas, homofóbicas y transfóbicas, contrarias al principio de respeto a la pluralidad y protección de los Derechos Humanos de las personas LGBTI. Jair Bolsonaro, presidente electo de Brasil, dijo que «sería incapaz de amar a un hijo homosexual» y que «preferiría que mi hijo estuviese muerto a que fuese gay». 

Los niveles de violencia contra las personas LGBTI y otros sectores de la ciudadanía y las ideologías de odio de grupos evangélicos, católicos y fundamentalistas religiosos aumentaron considerablemente desde el periodo electoral. Las víctimas fatales: un hombre afrodescendiente gay de Bahía y dos mujeres trans asesinadas en São Paulo nos dan señales de que la democracia brasileña y la defensa de los Derechos Humanos están en peligro. Se registra que el índice de suicidio de personas LGBTI ha aumentado y muchas otras personas afrobrasileñas, mujeres cisgénero, entre otras, han sido atacadas en forma física y verbal por parte de seguidores de Bolsonaro.

La Relatoría Nacional de los Derechos Humanos del Ministerio de Derechos Humanos recibió 46 denuncias relacionadas con las elecciones presidenciales, resultando en el total de 88 violaciones registradas por módulos, en el período del 1 de septiembre al 16 de octubre del 2018. Los relatos involucran violencias físicas, institucionales, psicológicas, vinculadas a discriminación y negligencia, entre otros tipos de violaciones.

La bancada evangélica del parlamento de Brasil se fortaleció e indicó la mayoría autoridades para los ministerios en la nueva gestión. El actual Ministerio de Derechos Humanos, que viene desarrollando un excelente trabajo en relación con políticas públicas que protegen a las personas LGBTI, pasará a denominarse “Ministerio de la Familia”.  El proyecto Escuela sin Partido, avanza en la restricción de las temáticas sobre la Diversidad Sexual en los centros educativos, castigando a los docentes que así lo hagan. 

En este marco, en el corto plazo, nos preocupa el retroceso en las políticas de reconocimiento de los derechos de las personas LGBTI. La Corte Suprema de Brasil decidirá si la discriminación contra ellas debe ser criminalizada, determinando si el Congreso debe aprobar una ley que proteja de la discriminación las personas LGBTI; así como también decidirá si la orientación sexual y la identidad de género serán incluidas en la legislación que prohíbe la discriminación por raza, etnia, nacionalidad y religión.

Un retroceso, en ese sentido, afectaría el acceso de las personas LGBTI a la educación y al respaldo del nombre social de las personas trans, entre otros aspectos cruciales determinantes en el bienestar y la vida de la ciudadanía brasileña.

Instamos a los gobiernos de la región y del mundo, estar alertas respecto al respeto irrestricto de los derechos humanos en Brasil, ya que a pesar de que el gobierno electo afirmando declara que se hará “un gobierno para todos”, desafortunadamente, los hechos dan cuenta de que los derechos humanos de las personas LGBTI serán borrados.

Instamos al Sistema Internacional de Derechos Humanos, en especial al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, y el Experto Independiente sobre Orientación Sexual e Identidad de Género, Sr. Victor Madrigal, que presten urgente atención a la situación en Brasil, colaborando de manera activa con la preservación de la democracia brasileña promoviendo la aplicación de medidas que contribuyan a la protección de todas las personas contra la violencia y la discriminación por motivos de orientación sexual, identidad de género, expresión de género y/o características sexuales.

Instamos al Sistema Interamericano de Derechos Humanos poner especial atención sobre los graves atentados ocurridos en Brasil, teniendo en cuenta las recomendaciones del informe temático de la CIDH sobre los derechos de las personas LGBTI y violencia; la incorporación de los estándares de la Corte IDH en su Opinión Consultiva 24-17; y el urgente seguimiento de la Relatoría LGBTI a cargo de Flávia Piovesan. No se puede seguir esperando.

Instamos a las organizaciones de la Sociedad Civil a nivel global, regional y nacional, estar alertas respecto a los aportes, alianzas y acciones necesarias concretas de nuestras organizaciones hermanas en Brasil, puesto que lamentablemente las consignas de odio e intolerancia también se replican en otros países de la región. Por lo cual, en un marco de solidaridad; levantamos nuestra voz de protesta ante el discurso que promueve la violencia. 

Nosotras, organizaciones de Iberoamérica requerimos un clima de transparencia, seguridad y paz.

Adherimos:

  • Red Iberoamericana de Educación LGBTI – RIE-LGBTI
  • 100% Diversidad y Derechos (Argentina),  
  • Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos – Promsex (Perú).
  • Colombia Diversa (Colombia), 
  • Alejandra Collete Spinetti Núñez (Uruguay), 
  • Fundación Igualdad LGBT (Bolivia),  
  • Fundación Triángulo (España), 
  • Instituto Brasileiro Trans de Educação – IBTE (Brasil), y
  • Movimiento de Integración y Liberación Homosexual – MOVILH (Chile)