Consejos
para docentes

 

A la hora de trabajar sobre la diversidad sexual, familiar y de identidades de género en tus clases, debes ser consciente de tus propios miedos, prejuicios y estereotipos que moldean tu conducta. Cuanto más te conozcas a ti, más podrás conocer y ayudar a tus estudiantes.

En clase

Hazle saber a tu alumnado que en tu clase la diversidad sexual, familiar y de identidad de género es aceptada y respetada. No importa si crees que no hay personas LGBTI en tu clase o si tú no lo eres: el respeto al derecho humano a una educación, y a que esta sea libre de violencia, es compromiso de toda la comunidad educativa.

Indica específicamente que las expresiones homotransfóbicas no serán toleradas en tus clases: expresiones como “maricón”, “puto”, “tortillera”, “trava”, “fleto”, hueco” o “camiona” no son un juego ni cosas de la edad, implican discriminación, sufrimiento y desigualdad. Recuerda, el silencio nos hace cómplices.

Genera el compromiso de tu alumnado en el respeto a la diversidad sexual, familiar y de identidad de género: puedes comenzar haciendo una lista de las expresiones y comportamientos que no serán admitidos, para que todo el alumnado sepa cuándo y por qué se ha roto ese compromiso y acuerda con ellos las medidas que se tomarán para enmendar esa falta.

Trata el problema desde la raíz. Trabajar sobre los roles de género es buena estrategia para abordar la cuestión con el alumnado más joven: promueve juegos no sexistas, impulsa el uso no parcializado por sexos de los espacios e incentiva la lectura de cuentos sin estereotipos de género.

Toma cada comentario homotransfóbico como una oportunidad para educar en el respeto a la diversidad y reafirmar el respeto a los derechos humanos:

  • Puedes preguntar por qué insultan utilizando esos términos y compararlos con otras expresiones de violencia y discriminación (raza/etnia, clase social, aspecto físico, etc.). El rechazo a las diferencias es universal y de una manera u otra afecta a todas las personas.
  • Puedes incluir en tus clases trabajos para la identificación de los prejuicios y estereotipos culturales que conciernen la diversidad sexual y de identidad de género.
  • Recuerda a tu alumnado que la diversidad sexual y de identidades de género sigue siendo penalizada, incluso con la muerte, en algunos países del mundo.
  • Cuéntales de la resolución de la OMS del 17 de mayo de 1990, que excluyó la homosexualidad de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud y de los cambios legislativos en los países de nuestra región.
  • Mostrar las consecuencias que tiene el acoso escolar por homofobia y transfobia sobre quienes lo sufren. Esto puede ayudar a empatizar y, en último extremo, a reducir este tipo de situaciones.

Piensa más allá del acoso escolar por homofobia y transfobia. Incluye en tus temarios contenido que refleje específicamente la diversidad sexual, familiar y de identidades de género:

  • Un gran número de personajes históricos han sido LGBTI, procura visibilizarlo como parte de sus identidades y experiencias vitales en tus clases de historia.
  • En lengua y literatura, puedes aludir a las grandes personalidades del mundo de las letras o incluir recortes de prensa sobre la vulneración o avances de los derechos de las personas LGBTI.
  • En clases de educación física evita hacer grupos segregando por sexo o características personales.
  • Cuando menciones la diversidad sexual, familiar o de identidad de género en tus clases, ofrece información sobre los lugares y contactos que se recogen en esta guía.
  • Invita a personas abiertamente LGBTI a tus clases o al claustro de profesorado para acompañar tu proyecto educativo.

Generalmente, las actitudes homófobas y tránsfobas se dan con mayor frecuencia entre los varones que entre las mujeres. Esto se debe a la construcción de una masculinidad tradicional que implica el rechazo de lo considerado femenino y de la homosexualidad. Trabajar sobre modelos de masculinidad alternativos servirá también para ayudar a erradicar la violencia de género.

No presupongas la identidad sexual o de género de tus estudiantes, sus familias o miembros del profesorado: la diversidad sexual, familiar y de identidades de género está presente en todas las aulas y centros educativos.

Familiarízate con términos neutros que no invisibilicen la diversidad: puedes referirte a “pareja” en lugar de “novio/a” o al preguntar utilizar expresiones como si “sale con alguien” y no si “tiene novio/a”.

Procura emplear un lenguaje no sexista. La dominación de un sexo por el otro y de una orientación sexual o identidad de género sobre otras comienza también en las prácticas lingüísticas que vehiculan normas y comportamientos discriminatorios.

Asegúrate que todas las celebraciones sean inclusivas para las personas LGBTI y sus familias: por ejemplo, puedes celebrar el “día de la familia” en lugar del día del padre o madre.

Incluye cartelería o recortes de prensa contra la homotransfobia y a favor de la diversidad sexual en tu aula, en los pasillos y en la sala de profesorado.

Procura tener siempre disponibles para tu alumnado y proveer a la biblioteca de folletos informativos sobre la diversidad sexual, familiar y de identidades de género. Las organizaciones LGBTI locales estarán encantadas de proveértelos.

Si además de los materiales que ofrece en esta guía, no cuentas con material en tu centro, pide a la biblioteca materiales (libros, audiovisuales, etc.) que puedan servir de recurso para el profesorado y de referencia para el alumnado. Procura que dicho material no esté en un espacio diferenciado, sino integrado entre los diferentes materiales.

Con el alumnado LGBTI


Intenta apoyar al alumnado LGBTI que está viviendo el proceso de reconocerse en su diferencia. Ofrécele tu apoyo y muéstrale reconocimiento y respeto; ten en cuenta que puede encontrarse bajo presión y que ello puede afectar a su rendimiento escolar.

Pregunta a tus estudiantes LGBTI sobre sus miedos y sus esperanzas de futuro. Presta especial atención a la posible aparición de sentimientos de culpa, que denoten la interiorización de presupuestos homófobos y tránsfobos.

Respeta la confidencialidad y solicita autorización a cada estudiante antes de compartir con otras personas la información que te haya dado, incluso con su familia; en ocasiones la homofobia o la transfobia existen dentro del propio núcleo familiar. No comuniques al azar datos sobre el alumnado a otros miembros del personal, ya que eligen confiar en ti, no en otras personas. Infórmate convenientemente por si es necesario recurrir a profesionales de la asistencia social, la psicología, medicina, etc.


Habla con tus estudiantes LGBTI sobre los eventuales riesgos de hacer pública su orientación sexual o identidad de género. Sé realista y no animes a tus estudiantes a mostrarse abiertamente sin conocer su grado de autoestima así como el nivel de respeto y tolerancia de su círculo familiar y afectivo.

Si te lo solicita, llama al alumnado trans por su nombre elegido, es su derecho. Hazle ver también que para el desarrollo de la identidad no es indispensable la intervención quirúrgica ni hormonal y trabaja la importancia de cuidar ahora su cuerpo para que, en caso de que decida emprender un proceso de hormonación y reasignación de sexo, lo haga en las mejores condiciones, con información y apoyo.



Si aun habiendo seguido estas recomendaciones encuentras dificultades para trabajar estas cuestiones en tus clases, puedes acudir a las sesiones de formación que las asociaciones LGBTI de tu localidad ofrecen para continuar trabajando en tus miedos, prejuicios, valores y tabúes, así como en las implicaciones educativas, ciudadanas y personales que traen consigo.